viernes, 29 de abril de 2011

Reflexiones de Fidel. - Un fuego que puede quemar a todos

Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.

Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido. Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.

¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!

Se puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.

Todavía el mundo no ha llegado a lo que, desde mi punto de vista, constituye hoy una cuestión elemental para la supervivencia de nuestra especie: el acceso de todos los pueblos a los recursos materiales de este planeta. No existe otro en el Sistema Solar que posea las más elementales condiciones de la vida que conocemos.

Los propios Estados Unidos trataron siempre de ser un crisol de todas las razas, todos los credos y todas las naciones: blancas, negras, amarillas, indias y mestizas, sin otras diferencias que no fuesen las de amos y esclavos, ricos y pobres; pero todo dentro de los límites de la frontera: al norte, Canadá; al sur, México; al este, el Atlántico y al oeste, el Pacífico. Alaska, Puerto Rico y Hawai eran simples accidentes históricos.

Lo complicado del asunto es que no se trata de un noble deseo de los que luchan por un mundo mejor, lo cual es tan digno de respeto como las creencias religiosas de los pueblos. Bastarían unos cuantos tipos de isótopos radiactivos que emanaran del uranio enriquecido consumido por las plantas electronucleares en cantidades relativamente pequeñas ─ya que no existen en la naturaleza─ para poner fin a la frágil existencia de nuestra especie. Mantener esos residuos en volúmenes crecientes, bajo sarcófagos de hormigón y acero, es uno de los mayores desafíos de la tecnología.

Hechos como el accidente de Chernóbil o el terremoto de Japón han puesto en evidencia esos mortales riesgos.

El tema que deseo abordar hoy no es ese, sino el asombro con que observé ayer, a través del programa Dossier de Walter Martínez, en la televisión venezolana, las imágenes fílmicas de la reunión entre el jefe del Departamento de Defensa, Robert Gates, y el Ministro de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, que visitó Estados Unidos para discutir la criminal guerra desatada por la OTAN contra Libia. Era algo difícil de creer, el Ministro inglés ganó el “Oscar”; era un manojo de nervios, estaba tenso, hablaba como un loco, daba la impresión de que escupía las palabras.

Desde luego, primero llegó a la entrada de El Pentágono donde Gates lo esperaba sonriente. Las banderas de ambos países, la del antiguo imperio colonial británico y la de su hijastro, el imperio de Estados Unidos, flameaban en lo alto de ambos lados mientras se entonaban los himnos. La mano derecha sobre el pecho, el saludo militar riguroso y solemne de la ceremonia del país huésped. Fue el acto inicial. Penetraron después los dos ministros en el edificio norteamericano de la Defensa. Se supone que hablaron largamente por las imágenes que vi cuando regresaban cada uno con un discurso en sus manos, sin dudas, previamente elaborado.

El marco de todo el escenario lo constituía el personal uniformado. Desde el ángulo izquierdo se veía un joven militar alto, flaco, al parecer pelirrojo, cabeza rapada, gorra con visera negra embutida casi hasta el cuello, presentando fusil con bayoneta, que no parpadeaba ni se le veía respirar, como estampa de un soldado dispuesto a disparar una bala del fusil o un cohete nuclear con la capacidad destructiva de 100 mil toneladas de TNT. Gates habló con la sonrisa y naturalidad de un dueño. El inglés, en cambio, lo hizo de la forma que expliqué.

Pocas veces vi algo más horrible; exhibía odio, frustración, furia y un lenguaje amenazante contra el líder libio, exigiendo su rendición incondicional. Se le veía indignado porque los aviones de la poderosa OTAN no habían podido doblegar en 72 horas la resistencia libia.

Nada más le faltaba exclamar: “lágrimas, sudor y sangre”, como Winston Churchill cuando calculaba el precio a pagar por su país en la lucha contra los aviones nazis. En este caso el papel nazifascista lo está haciendo la OTAN con sus miles de misiones de bombardeo con los aviones más modernos que ha conocido el mundo.

El colmo ha sido la decisión del Gobierno de Estados Unidos autorizando el empleo de los aviones sin piloto para matar hombres, mujeres y niños libios, como en Afganistán, a miles de kilómetros de Europa Occidental, pero esta vez contra un pueblo árabe y africano, ante los ojos de cientos de millones de europeos y nada menos que en nombre de la Organización de Naciones Unidas.

El Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, declaró ayer que esos actos de guerra eran ilegales y rebasaban el marco de los acuerdos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.

Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido.

Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.

¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!

Fidel Castro Ruz

Abril 27 de 2011

7 y 34 p.m.


domingo, 10 de abril de 2011

Lo que verdaderamente sucede en las Universidades Publicas

¡AYÚDANOS A DIVULGARLO!


Por favor ayúdanos a informar al Colombiano común-promedio, al que ve al país a través de RCN y Caracol, al bogotano que no tiene ni idea de las protestas de las otras ciudades porque no hay tiempo para ellas en los noticieros, aunque si lo haya para informar 45 min de fútbol, 30 min de farándula y 15 min de novelas. Al colombiano que cree que en la U no hay clase, porque 'unos pocos no dejan estudiar' pues nadie le dijo por qué protestaban estos estudiantes.

¿Cómo ha sido la protesta?

- Por lo menos en Bogotá, no ha habido 'pedreas'.

-Ha habido marchas al estilo carnaval, 15.000 alumnos bailaban o iban disfrazados.

-Hemos rodeado la universidad nacional con velas.

-Los compañeros de artes han hecho pinturas muy bonitas por todo el campus en señal de protesta.

¿Quieres ver las fotos?

http://picasaweb.google.com/informartes/PropuestasCreativas

¿Y por qué no sabías de la protesta?

Simple, eso no vende en RCN ni Caracol, como si lo hace el reinado y los avances de las telenovelas que dan unos minutos después.

No te enteraste de la marcha más que en el reporte de tráfico de city tv, ese día no cogiste transmilenio porque 'los revoltosos de la nacho, la “distri” y la “piedragógica” si que joden.... no te molestaste en preguntar el por qué.

¿Por qué es la protesta en las Universidades Públicas?


Por el plan nacional de desarrollo, particularmente por el artículo 38.

En este se estipula que las universidades tienen que asumir parcialmente su pasivo pensional.

¿Y qué pasa?

Lo que sucede es que el pasivo pensional es demasiado dinero: billones de pesos.

¿Podrían pagarlo?

La respuesta es no. Se repetiría el el caso de la Universidad del Atlántico, una universidad pública que está al borde de la quiebra hace años por la aplicación de un régimen similar (¿no lo sabías? y no es la única universidad pública que se está muriendo.... No lo sabías porque nunca sale en las noticias, debe ser que no quieren que lo sepas. )

Para pagarlo, la universidad tendría que aumentar las matrículas hasta en un 300%, dejar de investigar, contratar profesores más baratos y arrendar sus propios predios. Y aun así no podría pagar la deuda que le generaría el asumir su pasivo pensional. Muchos no podrían pagar la matrícula, bajaría el nivel académico y la universidad se vendería hasta quebrarse.

Otros motivos de protesta....

Hace poco el congreso aprobó otros artículos de este plan, uno dice que los egresados de universidades públicas tendrán que pagar, después de haberse graduado , 15 años más por haberse educado ahí.

Otro artículo problemático, dice que las carreras en las universidades públicas tienen que responder a las necesidades del mercado. Es decir, lo que no tenga utilidad inmediata se suprime. (Como lo que quieren hacer con Bellas Artes en Cali)

De nada le sirve al país la investigación, según este concepto, ni las ciencias humanas, ni mucho menos las artes.

¿Para qué filósofos? ¿Para qué matemáticos?, ¿para qué músicos? , según ellos, para nada.

Sólo sirve lo que haga falta, el país no puede innovar, tiene que satisfacer sus necesidades inmediatas, se educa gente para que pueda comer y ya, quieren que Colombia no deje de ser un país subdesarrollado. Aquí no existirá ni el conocimiento ni la investigación, eso les corresponde a los países desarrollados que invierten en esto y que cada vez se vuelven más ricos por estar a la vanguardia en el conocimiento.

En resumidas cuentas... las universidades públicas protestan porque:

- el plan nacional de desarrollo pretende imponerles una deuda que no les corresponde y que no pueden pagar. Una deuda que las llevará a la quiebra.

- los que puedan graduarse de lo que queda de universidad tendrán que seguir pagando por un periodo largo de su vida.

-las nuevas generaciones no podrán escoger entre un amplio número de programas sino entre los que el gobierno crea que el país necesita a cortísimo plazo.


Por favor, todos merecemos educación superior, los estudiantes de las universidades públicas queremos estudiar, de hecho a todos nos costó mucho trabajo ingresar a ellas.

¡COLOMBIA MERECE TENER EDUCACIÓN SUPERIOR PÚBLICA DE CALIDAD!

Te agradeceremos enormemente, si hay un espacio en tu corazón para los miles de estudiantes del país que se educan en las universidades públicas.