miércoles, 3 de agosto de 2022

Metamorfosis del Tiempo



Qué es el pasado, me pregunté y, descubrí
que no es más que el presente
transformado;
como mariposa que deja de ser oruga para batir
sus alas al viento. El pasado es más
que un simple
recuerdo, es la más viva expresión del tiempo, pues
todo se reduce al él y, lo que hoy es, mañana será fue.
Y lo que fue, no es motivo de añoranza,
ya que, como toda
metamorfosis, la del tiempo,
obra para bien; cambiando
su forma, pero no su esencia que permanece
intacta por siempre.

Qué es el presente, me pregunté y, descubrí
que no es más que un punto
de transición
entre futuro y pasado;
un pasajero que toma boleto de ida, nunca
de vuelta; como bohemio
que vive sólo
el momento, despreocupado por el mañana que
pronto lo alcanza. Es el ahora,
lo que
creemos tener seguro, el tiempo más corto,
el que rápido se transforma. Eso es
el presente.
Qué es el futuro, me pregunté y, descubrí
que es incierto, pero también esperanza; un momento
que espera en la estación su expreso,
el presente
que pasa a ser ulterior, pero, no sin antes
convertirse en pasado; porque el tiempo es
uno, así como uno
es el vasto
océano. El tiempo es: ayer, hoy, mañana
y siempre; cambiante, eterno.
(autor: José Acevedo Jiménez)

EL HILO ROJO DEL DESTINO



El Hilo Rojo es una leyenda anónima de origen Japonés, que dice que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un hilo rojo, que viene con ellas desde su nacimiento.

El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.

El texto literal viene a decir: Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper.

Se dice que ese hilo esta atado al dedo meñique.