Durante la Segunda Guerra
mundial, Irena consiguió permiso para trabajar en el gueto de Varsovia, como
especialista en cañerías y alcantarillas. Una vez allí, comprendió que el
verdadero objetivo del gueto era la eliminación de todos los judíos, y pensó
que era urgente sacar a todos los niños posibles, comenzó a evacuarlos de todas
las formas imaginables: dentro de ataúdes, en cajas de herramientas, bolsas de
patatas, entre restos de basura, en ambulancias como enfermos de males muy
contagiosos... de esta forma llegó a salvar a 2500 niños.
Los nazis la atraparon y le
rompieron las dos piernas y los dos brazos. Irena llevaba un registro de los
nombres de todos los niños que salvaba y los tenía guardados dentro de un bote
de cristal escondido al pie de un árbol del jardín de su casa. Pasada la guerra,
intentó localizar a los padres que pudiesen seguir con vida y unir a las
familias. La mayoría habían perdido la vida en las cámaras de gas. Los niños
que se salvaron encontraron casas de acogida o fueron adoptados.
En el años 2007 Irena fue
propuesta para recibir el Premio Nobel de la paz, pero no fue escogida, el
premio fue para Al Gore por unas diapositivas sobre el calentamiento global y
en el 2009 se le dio a Barack Obama tan solo por tener buenas intenciones.
ESTA DAMA MERECE MÁS QUE UN
NOBEL, gran mensaje, no permitamos que caiga en el olvido después de 68 años. La
intención de este mensaje es llegar al mayor número de personas en todo el
mundo. IRENA SENDLER in memoriam.



